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sábado, 24 de octubre de 2026

Flor de la pitahaya (pitaya)

Flor pitahaya
La pitahaya, que también conocemos como fruta del dragón, es una planta que pertenece a la familia de los cactus, aunque a primera vista no lo parezca. Es una planta trepadora que necesita algún tipo de soporte para crecer bien y que, cuando se hace adulta, puede regalarnos unos frutos preciosos y muy ricos. Pero una de las cosas que más me llaman la atención de esta planta son sus flores, porque son enormes, blancas y muy vistosas. Lo curioso es que suelen abrirse al anochecer y duran muy poco tiempo, así que, si tienes una en casa, hay que estar pendiente para no perderse ese momento.
Flor pitahaya
Si nos fijamos bien en la flor, veremos que tiene varias partes muy interesantes. Los pétalos, que en estas flores se suelen llamar tépalos, son esas estructuras blancas y alargadas que le dan ese aspecto tan espectacular. En el centro tenemos los estambres, que son los órganos masculinos y donde se produce el polen, que normalmente tiene un color amarillento. Y sobresaliendo por el centro encontramos el estigma, que es la parte femenina donde tiene que llegar el polen para que se produzca la fecundación. Debajo está el ovario, que es la parte que después empezará a desarrollarse para formar la pitahaya. Es decir, que toda esa flor tan bonita es la que tiene que hacer el trabajo para que luego podamos recoger el fruto.

Flor pitahaya
Pues aquí viene una de las cosas más interesantes, porque no todas las pitahayas funcionan de la misma manera. Tenemos variedades de pulpa blanca, de pulpa roja y también las amarillas, pero el color del fruto no nos dice necesariamente si una planta puede polinizarse sola o si necesita otra variedad. Algunas son autofértiles, lo que significa que pueden producir frutos utilizando su propio polen. Otras son autoincompatibles, y necesitan recibir polen de otra pitahaya compatible para poder fructificar correctamente.
También hay que tener en cuenta que una planta autofértil no siempre se poliniza sola sin ayuda. Puede tener flores con sus partes masculinas y femeninas perfectamente desarrolladas, pero si el polen no llega al estigma en el momento adecuado, la flor puede terminar marchitándose sin producir ningún fruto. Por eso es importante conocer la variedad que tenemos y no dar por hecho que todas las pitahayas se comportan igual.
Flor pitahaya
En la naturaleza, la propia flor está preparada para atraer a los animales que la ayudan a reproducirse. Como se abre principalmente por la noche, su aroma y su tamaño atraen a polinizadores nocturnos, como algunas polillas y murciélagos. Estos animales entran en la flor para alimentarse y, al rozar los estambres, se llevan el polen pegado al cuerpo. Cuando visitan otra flor, pueden depositarlo sobre el estigma y así se produce la polinización.
En nuestros jardines o invernaderos, sin embargo, puede que no tengamos suficientes polinizadores para que esto ocurra. Las abejas también pueden visitar las flores cuando todavía están abiertas, pero no siempre consiguen polinizarlas de manera eficaz. Por eso, a veces vemos una flor preciosa, esperamos que salga la fruta y, al cabo de unos días, la flor se marchita y se cae sin que llegue a formarse nada. No significa necesariamente que la planta esté enferma; puede que simplemente no haya recibido suficiente polen compatible.
Flor pitahaya

Como podemos polinizar las nosotros?

La verdad es que es bastante sencillo y muy curioso de hacer. Lo ideal es esperar a que la flor esté completamente abierta, normalmente por la noche o a primera hora de la mañana. Cogemos un pincel pequeño, limpio y seco, y rozamos suavemente los estambres para recoger un poco del polen amarillo. Después, pasamos ese polen por el estigma, que es esa parte central que sobresale por encima de los estambres.
Si nuestra pitahaya es autofértil, podemos probar con el polen de la misma flor o de otra flor de la misma planta. Pero si es autoincompatible, necesitaremos polen de otra variedad compatible que esté floreciendo al mismo tiempo. Y esto es importante, porque utilizar polen de otra planta no garantiza el éxito si ambas variedades no son compatibles.


Flor pitahaya
Una vez hecha la polinización, toca tener paciencia. Si todo ha ido bien, veremos que la base de la flor empieza a engordar y poco a poco se va formando el fruto. Dependiendo de la variedad y de las condiciones, la pitahaya puede tardar aproximadamente entre cuatro y seis semanas en madurar durante los meses cálidos.
Flor pitahaya
Si os gustan las pitahayas y queréis cultivarlas en casa, yo intentaría averiguar primero qué variedad tengo. Si es autofértil, probaría a polinizarla con su propio polen y observaría los resultados. Si necesita polinización cruzada, lo mejor sería tener otra variedad compatible que florezca al mismo tiempo.
Flor pitahaya

Y recordad que autofértil no significa que siempre vaya a dar frutos sin ayuda. La temperatura, la calidad del polen, el momento de la polinización y el estado de la planta también influyen. Lo bonito de hacerlo a mano es que puedes observar todo el proceso y aprender cómo funciona esta planta tan peculiar. Y cuando finalmente ves que aquella flor empieza a convertirse en una pitahaya, la verdad es que resulta muy gratificante.

 Fotografías personales de pitahaya hibridum

viernes, 23 de octubre de 2026

Cycas revoluta - palma de sagú

La palma de sagú es una planta muy curiosa que llama mucho la atención por su aspecto, porque parece una palmera en miniatura, con esas hojas largas, verdes y brillantes que salen de la parte de arriba. Aunque mucha gente la conoce como palmera, en realidad no es una palmera verdadera, sino una cícada, una planta muy antigua que lleva millones de años en la Tierra. Su nombre científico es Cycas revoluta y tiene un crecimiento bastante lento, así que hay que tener paciencia para verla hacerse grande.

 En cuanto a sus cuidados, es una planta que me parece preciosa para tener en el jardín o en una maceta grande. Le gusta estar en un sitio luminoso y agradece recibir algo de sol, aunque conviene acostumbrarla poco a poco para que no se quemen las hojas. Lo más importante es no pasarse con el agua, porque sus raíces pueden pudrirse si la tierra permanece demasiado húmeda. Por eso, lo mejor es utilizar un sustrato que drene bien y dejar que se seque parte de la tierra entre riego y riego.

Una cosa que también me parece interesante es que la palma de sagú crece despacito y suele sacar sus hojas nuevas en tandas, formando una especie de corona muy bonita. Eso sí, hay que tener cuidado si tenemos animales en casa, porque todas sus partes son tóxicas, especialmente las semillas, y pueden resultar muy peligrosas para perros y gatos si las ingieren. Por lo demás, es una planta resistente y decorativa que, con un poco de cuidado y paciencia, puede acompañarnos durante muchísimos años.

jueves, 22 de octubre de 2026

Avión comun

A este polluelo de avión comun lo encontramos en un viejo nido de golondrinas en la fachada de mi casa, de hecho pensamos que era una golondrina al principio. Los padres por algún motivo abandonaron el nido con sus tres pollitos dentro. 

Yo los veía día a día pedir comida y a los padres viniendo a traerla, un día los vi pidiendo y pidiendo, pensé, tienen mucha hambre... y veía sus cabecitas asomadas esperando que llegaran.


Una tarde-noche vi que uno de los pollitos estaba asomado, cosa que no era normal a esa hora, y también vi que los padres no estaban durmiendo en el borde del nido como siempre. Use una escalera para echar un vistazo y vi que dos pollitos estaban muertos y uno vivo, ojalá hubiese prestado más atención y los hubiera salvado a los tres... No me lo pensé, lo agarre y lo bajé con mucho cuidado. El bebé, que ahora se llama Pololo, seguía pidiendo comida, busque por internet y lo que podía darle y que tenía más aceptación para algo temporal, era comida de gatos humedecida hecha pasta... Tiene mucha proteina...

 Ahí le di de comer al Pololo hasta que se durmió calentito en una huevera de cartón donde encajaba super bien, con papel para más comodidad. Al día siguiente, le seguí dando de comer como durante toda la noche, y por la tarde nos acercamos al centro de recuperación de aves que por suerte está a pocos kilómetros de mi casa. Allí nos atendieron muy amablemente y nos explicaron un poco por qué pasan estás cosas, que no era golondrina sino avión comun, las diferencias entres las dos aves y que Pololo tendría la oportunidad de ser libre más adelante cuando fuera mayor. 

Vuela libre Pololo. 🐦‍⬛ 

miércoles, 21 de octubre de 2026

Lagos de Covadonga

Durante mis vacaciones en Asturias visité los famosos Lagos de Covadonga, un lugar precioso situado en pleno Parque Nacional de los Picos de Europa. La verdad es que el paisaje me pareció espectacular, con las montañas rodeándolo todo, unas praderas verdes enormes y los lagos reflejando el entorno. Allí se respira tranquilidad y naturaleza por todas partes. Una de las cosas que más me llamó la atención fue ver tantas vacas pastando tranquilamente por los prados, algunas muy cerca de los caminos y de los lagos. Es una imagen muy típica de Asturias y le da al paisaje un encanto especial. Las vacas forman parte de la vida tradicional de estas montañas, donde aprovechan los pastos durante los meses más cálidos. También es curioso escucharlas con los cencerros mientras caminan o descansan en la hierba. Eso sí, aunque algunas se acercan bastante a los visitantes, hay que respetarlas y no molestar a las madres cuando están con sus terneros.
Visitar los Lagos de Covadonga fue una experiencia que merece mucho la pena, porque no solo disfrutas de unos paisajes impresionantes, sino que también conoces un poquito mejor la vida rural de Asturias. A mí me parece especialmente bonito ver cómo conviven la naturaleza, los animales y las tradiciones ganaderas en un lugar así. Poder pasear entre aquellas praderas, contemplar los lagos, ver las vacas pastando y terminar la visita disfrutando de unos buenos quesos asturianos hace que la excursión sea todavía más especial. Es uno de esos sitios que te dejan un recuerdo precioso de las vacaciones y que recomendaría visitar a cualquiera que quiera conocer la parte más natural y auténtica de Asturias.

Otra de las cosas que me gustó fue descubrir la gastronomía de la zona. Por allí hay establecimientos de montaña donde puedes parar a descansar y probar productos típicos asturianos. Uno de los lugares que destaca es el Refugio Vega de Enol, también conocido como Casa de Pastores, situado en un entorno precioso cerca del lago Enol. Allí puedes sentarte a comer algo, disfrutar de las vistas y probar productos de la tierra. Asturias es famosa por sus quesos artesanales, y entre los más conocidos están el Gamonéu, con su sabor intenso y ligeramente ahumado, y el Cabrales, que tiene un gusto más fuerte. También es muy típica la sidra asturiana, que forma parte de la tradición de la región. Me parece una forma estupenda de conocer mejor las costumbres de la zona, disfrutando de sus sabores en un entorno natural tan bonito.



 

lunes, 19 de octubre de 2026

Sedum hernandezii

Sedum hernandezii

 El Sedum hernandezii es una suculenta originaria de México que tiene un aspecto bastante curioso y diferente a otras plantas de este tipo. Lo que más me llama la atención son sus hojas, que son pequeñitas, carnosas y de color verde, con una textura que parece estar arrugada o cuarteada. Sus tallos son gruesos y se van ramificando, formando una mata compacta que no suele crecer demasiado. Es una planta ideal para quienes disfrutamos coleccionando suculentas diferentes, porque, aunque no sea muy llamativa por su tamaño, tiene una apariencia muy particular cuando te fijas bien en ella.

En cuanto a los cuidados, no es una planta demasiado complicada, pero hay que tener cuidado con el agua. Le gusta estar en un lugar con mucha luz natural y puede recibir algo de sol directo, siempre que la acostumbremos poco a poco. Como almacena agua en sus hojas, no necesita que la reguemos constantemente; lo mejor es esperar a que la tierra esté completamente seca antes de volver a regar. También es importante utilizar un sustrato que drene bien para evitar que las raíces se pudran. En invierno conviene protegerla de las heladas y de la humedad excesiva.

Otra cosa curiosa es que puede echar unas pequeñas flores amarillas con forma de estrella, que quedan muy bonitas entre sus hojas. Además, podemos reproducirla mediante esquejes de tallo, así que, con un poquito de paciencia, podemos conseguir nuevas plantas. Eso sí, su crecimiento es más bien lento, por lo que no hay que desesperarse si vemos que tarda en desarrollarse. En general, es una suculenta bastante especial, perfecta para tener en una colección y disfrutar de esos pequeños detalles que la hacen diferente a las demás.