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miércoles, 14 de octubre de 2026

Aeonium Starburst o Aeonium decorum Tricolor


El Aeonium Starburst es una suculenta que me parece preciosa por la mezcla de colores que tiene en sus hojas. Forma unas rosetas bastante grandes, con las hojas verdes por fuera y una franja amarillenta o cremosa por el centro, y lo más bonito es que los bordes pueden ponerse rosados o rojizos cuando recibe suficiente luz. A medida que va creciendo, va sacando tallos y ramificaciones, de los que salen nuevas rosetas, por lo que termina formando una especie de arbustito muy llamativo. Es una planta que destaca bastante entre otras suculentas, porque parece que sus hojas están pintadas de varios colores. Además, cada roseta puede tener tonos diferentes, así que tiene un aspecto muy curioso y decorativo.
En cuanto a sus cuidados, le gusta estar en un sitio con mucha luz, aunque hay que tener cuidado con el sol fuerte del verano, sobre todo en lugares calurosos, porque se le pueden quemar las hojas. Lo mejor es que reciba el sol más suave de la mañana y que esté algo protegida durante las horas de más calor. No necesita demasiada agua, así que es importante no pasarse con el riego y utilizar una tierra que drene bien para evitar que se pudran las raíces. Durante el verano, cuando hace mucho calor, puede ralentizar su crecimiento, mientras que en las épocas más frescas suele estar más activa. También conviene protegerla de las heladas fuertes. Una de las cosas que más me gustan de esta suculenta es que, con buenos cuidados, va creciendo y ramificándose, llenándose de esas rosetas tan coloridas que la hacen tan especial.

 

Aeonium 'Kiwi' (Aeonium haworthii variegado)


 El Aeonium Kiwi es una de esas plantas suculentas que llaman la atención nada más verla, porque tiene unos colores preciosos y unas hojas que parecen formar pequeñas rosetas de flores. Es una variedad de aeonium que destaca por sus tonos verdes, amarillos y rosados, especialmente en los bordes de las hojas. Cuando recibe una buena cantidad de luz, los colores se vuelven mucho más intensos y puede adquirir unos tonos rosados o rojizos muy bonitos. Sus hojas crecen formando una especie de roseta compacta, y la planta puede desarrollar varios tallos, creando un conjunto muy decorativo. Es originaria de cultivo y se considera una variedad de Aeonium haworthii, muy apreciada por los aficionados a las suculentas.

Una de las cosas que más me gustan de esta planta es que, aunque parece delicada por sus colores, es bastante agradecida si le damos los cuidados adecuados. Le gusta estar en un lugar muy luminoso, pero conviene protegerla del sol más fuerte del verano, sobre todo durante las horas centrales del día, porque sus hojas pueden quemarse. El riego debe ser moderado, dejando que el sustrato se seque antes de volver a regar, ya que el exceso de agua puede pudrir sus raíces. Lo ideal es utilizar una tierra que drene muy bien, como la que se emplea para cactus y suculentas. Además, hay que tener en cuenta que suele crecer más durante las épocas frescas y puede ralentizar su actividad cuando llega el calor intenso. Si la cuidamos bien, el Aeonium Kiwi puede llenar de color cualquier maceta, terraza o rincón del jardín, y lo mejor es que combina de maravilla con otras suculentas

martes, 13 de octubre de 2026

osos hormigueros gigantes (Myrmecophaga tridactyla)



El oso hormiguero gigante es un animal bastante curioso que vive en América Central y Sudamérica, sobre todo en zonas de sabana, praderas y bosques abiertos. Lo que más llama la atención de este animal es su aspecto, porque tiene un hocico muy largo, una lengua que puede alcanzar unos 60 centímetros y una cola enorme y peluda que parece un plumero. Puede llegar a medir más de dos metros de largo contando la cola, y aunque su nombre diga que es un oso, en realidad no tiene nada que ver con los osos que conocemos. Es un mamífero especializado en alimentarse de hormigas y termitas, y tiene un olfato extraordinario que le permite encontrarlas incluso cuando están escondidas bajo tierra.
Una de las cosas más interesantes es su forma de alimentarse. El oso hormiguero gigante utiliza sus fuertes garras para abrir los termiteros y hormigueros, y después introduce su larguísima lengua para capturar los insectos. Como no tiene dientes, se los traga directamente y los tritura en el estómago. Además, su lengua está cubierta de una saliva pegajosa que ayuda a que las hormigas y las termitas se queden adheridas. Aunque tiene unas garras muy potentes, normalmente es un animal tranquilo y solitario que prefiere evitar los problemas. Esas garras también le sirven para defenderse si se siente amenazado.
Otra curiosidad es que el oso hormiguero gigante tiene un pelaje bastante largo y una cola muy poblada que le ayuda a protegerse del frío y del calor, además de servirle como una especie de manta cuando descansa. Las hembras suelen tener una sola cría por parto, y es muy bonito ver cómo la llevan encima de la espalda durante sus primeros meses de vida. Así, la pequeña permanece protegida mientras su madre se desplaza en busca de alimento. Por desgracia, esta especie se encuentra amenazada en muchas zonas debido a la destrucción de su hábitat, los incendios y los atropellos. Por eso es tan importante proteger los lugares donde vive, porque, aunque a veces pase desapercibido, el oso hormiguero gigante cumple una función importante en la naturaleza al ayudar a controlar las poblaciones de hormigas y termitas. 

 

lunes, 12 de octubre de 2026

Aeonium arboreum


Hoy os quiero hablar del Aeonium arboreum, una suculenta que me parece preciosa por la forma tan curiosa que tiene de crecer. Es originaria de las Islas Canarias y se caracteriza por sus rosetas de hojas, que parecen pequeñas flores colocadas en las puntas de unos tallos que, con el tiempo, se van haciendo leñosos y ramificados. Puede tener las hojas verdes, pero también existen variedades con tonos rojizos, morados y casi negros, que son una auténtica preciosidad. Una de las cosas que más me gustan de esta planta es que, cuando va creciendo, acaba formando una especie de pequeño arbolito lleno de rosetas, por lo que queda genial tanto en macetas como plantada en el jardín.
En cuanto a sus cuidados, no es una planta demasiado complicada, pero hay que conocerla un poquito. Le gusta estar en un lugar luminoso y necesita un sustrato que drene bien, porque no lleva nada bien el exceso de agua en las raíces. Yo tendría cuidado con los riegos, especialmente en invierno, y dejaría que la tierra se secara antes de volver a regarla. Algo curioso es que esta suculenta suele crecer más durante las épocas frescas y templadas, mientras que en verano puede entrar en reposo y perder algunas hojas, algo que forma parte de su ciclo natural. Cuando florece, produce unos racimos de flores amarillas que destacan muchísimo sobre el verde de sus hojas. Y una cosa muy buena es que se puede multiplicar fácilmente mediante esquejes de sus ramas, así que, si tenemos una planta bien desarrollada, podemos conseguir nuevos ejemplares. Para mí, es una suculenta muy especial, resistente y con una forma de crecer que la hace diferente a muchas otras.


 

Aeonium ‘Blushing Beauty’


 El Aeonium ‘Blushing Beauty’ es una suculenta que me parece preciosa, sobre todo por la forma que tienen sus hojas y por esos colores tan bonitos que puede llegar a sacar. Sus hojas son carnosas y se agrupan formando unas rosetas que parecen flores, con el centro verdoso y los bordes rojizos o rosados, que se marcan más cuando la planta recibe buena luz. Conforme va creciendo, desarrolla varios tallos y empieza a tener un aspecto de pequeño arbusto lleno de rosetas. Es de esas plantas que llaman la atención sin necesidad de tener flores, porque sus propios colores y su forma ya la hacen especial. Además, según la época del año y las condiciones en las que esté, puede cambiar bastante de aspecto, mostrando tonos más intensos o más suaves.

En cuanto a sus cuidados, no es una planta especialmente difícil de mantener, pero conviene conocerla un poquito. Le gustan los lugares luminosos y el sol suave, aunque en verano es mejor protegerla de las horas de más calor para que sus hojas no se quemen. Necesita una tierra que drene bien y no conviene regarla demasiado, porque el exceso de agua puede terminar dañando las raíces. Algo curioso es que los aeoniums suelen estar más activos cuando las temperaturas son suaves y pueden ralentizar su crecimiento durante los veranos muy calurosos. Si está bien cuidada y alcanza la madurez, puede sacar una vara con pequeñas flores amarillas. Después de florecer, la roseta que ha producido las flores muere, pero las demás pueden seguir creciendo con normalidad. En definitiva, es una suculenta muy vistosa y una buena elección para decorar macetas, terrazas o rincones del jardín con un toque diferente.