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viernes, 16 de octubre de 2026

Mirlo comun Turdus merula

 

Las crías de mirlo común nacen muy pequeñitas y prácticamente sin plumas, por lo que dependen totalmente de sus padres. Estos se encargan de alimentarlas con lombrices, insectos y pequeñas larvas. En unas dos semanas crecen bastante y empiezan a salir del nido, aunque todavía no vuelan bien y siguen necesitando que sus padres las alimenten y protejan.

Si encontramos un nido con polluelos, lo mejor es observarlos desde lejos y no molestarlos. Aunque no veamos a los padres, no significa que los hayan abandonado, ya que pueden estar buscando comida. Si encontramos una cría en el suelo, debemos fijarnos en cómo está: si tiene plumas y salta, seguramente esté aprendiendo a desenvolverse y sus padres seguirán cuidándola. Si todavía está casi desnuda y no puede moverse bien, podemos devolverla al nido si es posible hacerlo con seguridad.

Lo más importante es no llevárnoslos a casa ni darles comida o agua por nuestra cuenta. Si vemos que están heridos o necesitan ayuda, debemos contactar con un centro de recuperación de fauna silvestre. Muchas veces, la mejor forma de ayudarlos es dejarlos tranquilos y permitir que sus padres sigan cuidándolos.

Iris oratoria

 


La Iris oratoria, también conocida como mantis mediterránea, es una especie de mantis que podemos encontrar en España, sobre todo en zonas de clima cálido. A simple vista se parece bastante a la típica mantis religiosa, pero tiene algunas diferencias que la hacen muy curiosa. Puede ser de color verde o marrón, lo que le viene muy bien para camuflarse entre las plantas, los matorrales y la hierba seca. No suele ser tan grande como la mantis religiosa y se alimenta de otros insectos, a los que captura con sus patas delanteras, que tienen una especie de pinzas. Es una gran cazadora y ayuda a mantener el equilibrio natural porque se alimenta de pequeños insectos.
Una de las cosas que más me llaman la atención de esta mantis es que tiene un as bajo la manga para defenderse. Cuando se siente amenazada, puede abrir las alas y mostrar unas manchas muy llamativas de color azulado y rojizo que lleva en las alas posteriores. Con este gesto intenta asustar a sus posibles depredadores y hacerles pensar que es más peligrosa de lo que parece. Otra curiosidad es que la hembra suele tener las alas más cortas que el abdomen, algo que nos puede ayudar a distinguirla de otras especies. Se reproduce poniendo los huevos en una especie de cápsula llamada ooteca, que los protege hasta que nacen las pequeñas ninfas. Estas van creciendo y mudando su piel varias veces hasta convertirse en adultas. Aunque a veces pueda imponer un poco cuando la vemos de cerca, es un insecto inofensivo para las personas y muy interesante de observar en la naturaleza

jueves, 15 de octubre de 2026

Echeveria Black Prince

La Echeveria Black Prince es una suculenta que me parece preciosa por el color tan oscuro que tienen sus hojas. Forma una roseta bastante compacta y sus hojas son carnosas, terminadas en una pequeña punta, con unos tonos granates muy oscuros que pueden llegar a parecer casi negros. El centro suele tener un color más verdoso, sobre todo cuando empiezan a salir hojas nuevas. Lo curioso de esta planta es que, dependiendo de la luz que reciba, puede tener unos colores más intensos o volverse un poquito más verde. Es una suculenta que queda muy bonita junto a otras plantas, porque ese tono tan oscuro hace que destaque muchísimo en cualquier colección.
En cuanto a sus cuidados, es una planta bastante sencilla de mantener, incluso si estamos empezando con las suculentas. Le gusta tener mucha luz natural y, si queremos que conserve ese color oscuro tan característico, es importante colocarla en un lugar bien iluminado. Puede recibir algo de sol directo, pero hay que acostumbrarla poco a poco y tener cuidado con el sol fuerte del verano, especialmente en las horas centrales del día, porque se pueden quemar las hojas. En cuanto al riego, aquí tenemos que tener un poquito de cuidado, ya que es mucho mejor quedarnos cortos que pasarnos con el agua. Yo esperaría a que el sustrato estuviera completamente seco antes de volver a regarla, utilizando siempre una maceta con agujeros de drenaje y un sustrato que no retenga demasiada humedad.
Otra cosa interesante de la Echeveria Black Prince es que puede sacar hijuelos alrededor de la planta madre, así que podemos aprovecharlos para conseguir nuevas plantitas cuando tengan un tamaño adecuado. También puede florecer y producir unas bonitas flores rojizas o coral que contrastan con el color oscuro de sus hojas. Durante el invierno conviene reducir los riegos, sobre todo si hace frío y la planta apenas está creciendo. En definitiva, es una suculenta muy agradecida que no necesita demasiados cuidados, pero sí que controlemos bien el riego y le demos la iluminación que necesita. Si la cuidamos bien, podemos disfrutar durante mucho tiempo de esa roseta tan bonita y de sus tonos casi negros, que son precisamente lo que la hace tan especial.

miércoles, 14 de octubre de 2026

Aeonium Starburst o Aeonium decorum Tricolor


El Aeonium Starburst es una suculenta que me parece preciosa por la mezcla de colores que tiene en sus hojas. Forma unas rosetas bastante grandes, con las hojas verdes por fuera y una franja amarillenta o cremosa por el centro, y lo más bonito es que los bordes pueden ponerse rosados o rojizos cuando recibe suficiente luz. A medida que va creciendo, va sacando tallos y ramificaciones, de los que salen nuevas rosetas, por lo que termina formando una especie de arbustito muy llamativo. Es una planta que destaca bastante entre otras suculentas, porque parece que sus hojas están pintadas de varios colores. Además, cada roseta puede tener tonos diferentes, así que tiene un aspecto muy curioso y decorativo.
En cuanto a sus cuidados, le gusta estar en un sitio con mucha luz, aunque hay que tener cuidado con el sol fuerte del verano, sobre todo en lugares calurosos, porque se le pueden quemar las hojas. Lo mejor es que reciba el sol más suave de la mañana y que esté algo protegida durante las horas de más calor. No necesita demasiada agua, así que es importante no pasarse con el riego y utilizar una tierra que drene bien para evitar que se pudran las raíces. Durante el verano, cuando hace mucho calor, puede ralentizar su crecimiento, mientras que en las épocas más frescas suele estar más activa. También conviene protegerla de las heladas fuertes. Una de las cosas que más me gustan de esta suculenta es que, con buenos cuidados, va creciendo y ramificándose, llenándose de esas rosetas tan coloridas que la hacen tan especial.

 

Aeonium 'Kiwi' (Aeonium haworthii variegado)


 El Aeonium Kiwi es una de esas plantas suculentas que llaman la atención nada más verla, porque tiene unos colores preciosos y unas hojas que parecen formar pequeñas rosetas de flores. Es una variedad de aeonium que destaca por sus tonos verdes, amarillos y rosados, especialmente en los bordes de las hojas. Cuando recibe una buena cantidad de luz, los colores se vuelven mucho más intensos y puede adquirir unos tonos rosados o rojizos muy bonitos. Sus hojas crecen formando una especie de roseta compacta, y la planta puede desarrollar varios tallos, creando un conjunto muy decorativo. Es originaria de cultivo y se considera una variedad de Aeonium haworthii, muy apreciada por los aficionados a las suculentas.

Una de las cosas que más me gustan de esta planta es que, aunque parece delicada por sus colores, es bastante agradecida si le damos los cuidados adecuados. Le gusta estar en un lugar muy luminoso, pero conviene protegerla del sol más fuerte del verano, sobre todo durante las horas centrales del día, porque sus hojas pueden quemarse. El riego debe ser moderado, dejando que el sustrato se seque antes de volver a regar, ya que el exceso de agua puede pudrir sus raíces. Lo ideal es utilizar una tierra que drene muy bien, como la que se emplea para cactus y suculentas. Además, hay que tener en cuenta que suele crecer más durante las épocas frescas y puede ralentizar su actividad cuando llega el calor intenso. Si la cuidamos bien, el Aeonium Kiwi puede llenar de color cualquier maceta, terraza o rincón del jardín, y lo mejor es que combina de maravilla con otras suculentas