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martes, 29 de septiembre de 2026

Flamencos

El Flamenco común es una de las aves acuáticas más llamativas de Europa. Su nombre científico es Phoenicopterus roseus y pertenece a la familia Phoenicopteridae. Se reconoce fácilmente por sus largas patas, cuello muy largo, pico curvado hacia abajo y su característico plumaje rosado.
Alimentación

Los flamencos se alimentan principalmente de pequeños organismos acuáticos, como algas, diatomeas, pequeños crustáceos y otros microorganismos. Utilizan su pico como un auténtico filtro: introducen el pico en el agua o el barro y, mediante unas estructuras llamadas laminillas, retienen el alimento mientras expulsan el agua.

El color rosa procede en buena parte de los carotenoides presentes en su alimentación. Por eso, una dieta rica en estos pigmentos contribuye a que sus plumas adquieran tonalidades rosadas y rojizas.

🌊 Dónde viven

Prefieren humedales, lagunas salinas, marismas, salinas y zonas costeras poco profundas. Son especialmente característicos de ambientes con aguas salobres o salinas, donde encuentran abundante alimento y, en muchos casos, menos depredadores.

En España pueden observarse en lugares como Doñana, las salinas de la bahía de Cádiz, Fuente de Piedra (Málaga) y las marismas del Odiel (Huelva). Las salinas artificiales son especialmente interesantes para ellos porque proporcionan zonas de alimentación y descanso.
Vida social y reproducción

Son aves muy sociales y suelen vivir en grandes grupos, que pueden reunir cientos o incluso miles de individuos. Durante la época reproductora forman colonias y construyen pequeños nidos de barro, generalmente con forma de montículo. Normalmente ponen un solo huevo.

Los polluelos nacen con un plumón grisáceo y el pico inicialmente es más recto. El característico color rosado aparece progresivamente conforme crecen y cambia su alimentación.
Una curiosidad espectacular
Los flamencos pueden permanecer mucho tiempo sobre una sola pata. Aunque parece una postura incómoda, su anatomía les permite descansar de esta manera con muy poco esfuerzo.
Además, cuando vuelan en grandes bandadas, sus alas muestran un contraste precioso entre el rosa, el blanco y las zonas negras de las plumas de vuelo. En las marismas y salinas, especialmente al amanecer o al atardecer, forman uno de los paisajes más espectaculares de los humedales mediterráneos