La Echeveria Chroma es una suculenta que me parece una auténtica preciosidad, sobre todo por la mezcla de colores que puede llegar a tener. Es una planta híbrida, es decir, que se ha conseguido mediante el cruce de otras plantas, y tiene las hojas carnosas colocadas en forma de roseta, como si fuera una flor. Lo más curioso es que no siempre tiene el mismo color, ya que puede presentar tonos verdes, rosas, naranjas, rojizos e incluso morados. Todo depende un poco de la luz que reciba y de las condiciones en las que la tengamos. Cuando está bien cuidada y recibe suficiente luz, puede sacar unos colores espectaculares que hacen que destaque muchísimo entre otras suculentas. Además, no suele hacerse demasiado grande y, con el tiempo, puede ir sacando hijuelos alrededor de la planta madre, por lo que podemos conseguir nuevas plantitas.
En cuanto a sus cuidados, no es una suculenta demasiado complicada, pero hay que tener cuidado con el agua. A mí me gusta recordar que las suculentas almacenan agua en sus hojas, así que no necesitan que las estemos regando constantemente. Lo mejor es esperar a que la tierra esté completamente seca antes de volver a regar. También necesita bastante luz para crecer bien y mantener esos colores tan bonitos, aunque debemos acostumbrarla poco a poco al sol directo, especialmente si hace mucho calor, para evitar que se quemen las hojas. Es importante utilizar un sustrato que drene bien y una maceta con agujeros por debajo, porque el agua estancada puede pudrir las raíces. En invierno, además, conviene protegerla de las heladas y del frío intenso.
Otra cosa que me gusta de la Echeveria Chroma es que podemos reproducirla para conseguir nuevas plantas, tanto mediante hijuelos como a partir de hojas sanas, aunque no todas las hojas llegan a prosperar. También puede florecer y sacar un tallito del que aparecen pequeñas flores de tonos anaranjados o rosados. De todas formas, lo que más llama la atención de esta echeveria es su colorido, porque puede cambiar bastante de una época a otra. Así que, si os gustan las suculentas con colores diferentes y rosetas bonitas, esta es una planta que merece la pena tener en la colección. Con mucha luz, un buen sustrato y cuidado con los riegos, podemos disfrutar de ella sin demasiadas complicaciones.