Este es un blog donde comparto todo lo que me interesa, los animales, la naturaleza, viajes
jueves, 1 de octubre de 2026
Pleiospilos nelii
lunes, 28 de septiembre de 2026
Jardín botánico Celestino Mutis
Una de las cosas que más me gustó fue la cantidad de plantas diferentes que hay. Me fijaba en las hojas, en las formas de los troncos, en los colores y en las maneras tan distintas que tiene cada especie de crecer. Algunas plantas me resultaban familiares, pero otras eran completamente diferentes a las que suelo ver por aquí. Cuando te gusta la jardinería, no puedes evitar detenerte a mirar cada detalle, porque siempre encuentras alguna planta curiosa que te despierta el interés.
Otra cosa que me pareció muy interesante es que el parque reúne plantas procedentes de distintas partes del mundo. Hay especies originarias de América, África, Asia y Oceanía, y resulta curioso ver cómo cambia la vegetación dependiendo del lugar del que procede. Algunas tienen hojas enormes, otras están adaptadas a climas más secos y otras necesitan ambientes mucho más húmedos. A mí me gusta mucho descubrir estas diferencias, porque te ayudan a entender mejor por qué cada planta necesita unos cuidados determinados.
Durante el recorrido también me fijé en las zonas donde el agua tiene protagonismo, con un lago y espacios donde podemos encontrar vegetación acuática. Me pareció que estas zonas le daban mucha vida al jardín y creaban rincones muy agradables para pasear y detenerse un rato. Entre el agua y la vegetación se forma un ambiente muy bonito, y además puedes observar plantas como los nenúfares y otras especies que necesitan tener bastante humedad para desarrollarse bien.
También me llamó la atención la variedad de árboles que hay repartidos por el parque. Algunos destacan por su tamaño, otros por la forma de sus hojas y otros por sus troncos tan particulares. Me gusta observar estas cosas porque muchas veces pasamos junto a un árbol sin fijarnos realmente en él, y cuando te paras a mirarlo con calma descubres detalles que antes te habían pasado desapercibidos. En un lugar así puedes aprender muchísimo simplemente observando lo que tienes delante.
domingo, 27 de septiembre de 2026
Polinización manual de la pitahaya
La floración:
Las flores aparecen generalmente desde finales de primavera hasta el verano. Son grandes, blancas o ligeramente amarillentas y pueden superar los 20 cm. Se abren al anochecer y permanecen abiertas durante unas horas, desprendiendo un aroma que ayuda a atraer a sus polinizadores
En sus zonas de origen, la pitahaya puede ser polinizada por murciélagos y polillas nocturnas, aunque dependiendo de la especie también intervienen otros animales. Los polinizadores transportan el polen desde las anteras hasta el estigma de otra flor. Algunas variedades son autoincompatibles, por lo que necesitan polen de otra planta genéticamente diferente para producir frutos
Cuando no hay suficientes polinizadores, es muy habitual realizarla a mano. Se recoge suavemente el polen de las anteras con un pincel pequeño y se deposita sobre el estigma, que es la estructura situada en el centro de la flor. Lo ideal es hacerlo durante la noche, cuando la flor está completamente abierta. Para variedades autoincompatibles conviene utilizar polen procedente de otra planta.
sábado, 26 de septiembre de 2026
HILDEWINTERA COLADEMONONIS (CLEISTOCACTUS)
La Hildewintera colademononis, que también se conoce como cactus cola de mono, es una planta muy curiosa y bonita que llama la atención nada más verla. Es originaria de Bolivia y tiene unos tallos largos que van creciendo hacia abajo, cubiertos de unos pelitos blancos que parecen una cola peluda de mono, de ahí viene su nombre. Es una planta ideal para tener en macetas colgantes, porque, conforme va creciendo, sus tallos van cayendo y queda preciosa. Aunque por fuera parezca blandita por esos pelitos, no deja de ser un cactus, así que hay que tratarla como tal.
En cuanto a sus cuidados, no es una planta demasiado complicada, por lo que puede ser una buena opción para quienes están empezando en el mundo de las suculentas y los cactus. Le gusta tener mucha luz, aunque es mejor acostumbrarla poco a poco al sol directo para que no se queme. Con el riego hay que tener cuidado, porque no necesita mucha agua y lo mejor es esperar a que la tierra esté completamente seca antes de volver a regarla. También necesita una tierra que drene bien, para que el agua no se quede acumulada en las raíces. Si la cuidamos bien, puede regalarnos unas flores preciosas de color rojo o rosado intenso que destacan muchísimo entre sus tallos blancos. Y una cosa curiosa es que podemos sacar nuevas plantas a partir de esquejes, así que, si nos gusta esta variedad, podemos reproducirla y tener más ejemplares.














