Las lentejas de agua son unas plantitas acuáticas muy pequeñas que podemos encontrar flotando en la superficie de charcas, estanques y aguas tranquilas. Aunque parecen simples puntitos verdes, en realidad son plantas muy interesantes y tienen una capacidad de reproducción increíble. Se van multiplicando poco a poco hasta formar una especie de alfombra verde que cubre el agua. Son tan pequeñas que muchas veces ni nos fijamos en ellas, pero si las observamos de cerca veremos que tienen una estructura muy sencilla y unas pequeñas raíces que cuelgan dentro del agua. Además, existen distintas especies y algunas son tan diminutas que cuesta distinguirlas a simple vista.
Una de las cosas que más me llaman la atención de las lentejas de agua es lo rápido que pueden crecer cuando tienen buenas condiciones, con suficiente luz y nutrientes. Por eso, en poco tiempo pueden cubrir una buena parte de un estanque. También son útiles para el ecosistema, porque sirven de alimento para algunos animales, ofrecen refugio a pequeños organismos y absorben nutrientes del agua. Incluso pueden ayudar a reducir parte del exceso de nutrientes, aunque eso no significa que limpien cualquier agua contaminada. Eso sí, hay que vigilar que no se extiendan demasiado, porque si cubren toda la superficie pueden impedir que llegue suficiente luz al fondo y reducir el intercambio de oxígeno con el aire.
Para los peces, la lenteja de agua puede proporcionar una importante zona de protección. Cuando cubre parcialmente la superficie, crea sombra y reduce la cantidad de luz que penetra directamente en el agua. Los peces pequeños y los alevines pueden refugiarse entre las plantas y sus raíces, escondiéndose de depredadores que los localizarían con mayor facilidad en aguas completamente despejadas. También puede ofrecerles una zona tranquila donde permanecer cerca de la superficie.
Otra cosa curiosa es que se pueden mantener en pequeños recipientes o estanques, siempre que tengan agua adecuada y algo de luz. No necesitan demasiados cuidados, pero conviene controlar su crecimiento y retirar una parte de vez en cuando para que no se conviertan en una capa demasiado espesa. La podemos usar para dar un extra en la alimentación de gallinas y gansos. Si tenemos peces, también hay que estar pendientes de que no cubran toda la superficie del agua. A mí me parecen unas plantas muy curiosas porque, siendo tan pequeñas y sencillas, cumplen una función importante en la naturaleza. Es uno de esos ejemplos que nos recuerdan que hasta las plantas más diminutas pueden tener un papel muy importante en el equilibrio de un ecosistema.



