Los polluelos de mirlo común (Turdus merula) son unas pequeñas aves muy interesantes, y en España es bastante habitual encontrarlos en jardines, parques y zonas con vegetación.
🐣 ¿Cómo son los polluelos?
Cuando nacen son muy pequeños, con los ojos cerrados y prácticamente sin plumas. Los padres los alimentan constantemente con pequeños invertebrados, especialmente lombrices, larvas e insectos.
A medida que crecen:
Desarrollan un plumaje pardo moteado, bastante diferente del adulto.
Empiezan a moverse y saltar fuera del nido antes de dominar el vuelo.
Los padres continúan alimentándolos aunque ya estén fuera del nido.
Aprenden progresivamente a buscar alimento y a desenvolverse por su cuenta.
🌿 Si encuentras uno en el suelo
Esto es especialmente importante: un polluelo emplumado en el suelo no necesariamente está abandonado. Es frecuente que los jóvenes salgan del nido cuando todavía vuelan torpemente. Sus padres suelen estar cerca y siguen cuidándolos.
Si está emplumado, activo y no parece herido, normalmente lo mejor es observar desde cierta distancia y dejarlo tranquilo. Si hay peligro inmediato (por ejemplo, gatos o tráfico), se puede colocar en un lugar seguro cercano y elevado, sin alejarlo de la zona.
Si está sin plumas, muy pequeño, frío, herido o en una situación peligrosa, la actuación es diferente y conviene contactar con un centro de recuperación de fauna.
🖤 Una curiosidad
El mirlo común adulto tiene un marcado dimorfismo sexual: el macho suele ser negro con el pico amarillo/anaranjado, mientras que la hembra es principalmente parda. Los juveniles, en cambio, son pardos y moteados, por lo que a veces cuesta reconocerlos como mirlos.