domingo, 27 de septiembre de 2026

Tibouchina urvilleana, flor de princesa.

La Tibouchina es un género de plantas tropicales y subtropicales de la familia Melastomataceae, originario principalmente de América del Sur, especialmente de Brasil. Son arbustos o pequeños árboles muy apreciados como ornamentales por sus espectaculares flores de color violeta, púrpura, rosa o magenta y por sus hojas aterciopeladas, con nervaduras muy marcadas.
Una de las especies más conocidas es Tibouchina urvilleana, llamada también flor de princesa. Puede alcanzar varios metros de altura y florece abundantemente, sobre todo durante los meses cálidos. Sus flores suelen tener cinco pétalos y destacan por sus largos estambres, que le dan un aspecto muy llamativo.
Necesita mucha luz, temperaturas suaves y un suelo fértil que drene bien pero conserve cierta humedad. No tolera bien las heladas intensas. En climas cálidos puede cultivarse en jardines, mientras que en zonas más frías suele mantenerse protegida o en maceta. Además de su valor ornamental, es una planta muy atractiva para abejas y otros insectos polinizadores.

ESTRELIZIA AVE DEL PARAISO

 La Strelitzia reginae, conocida como ave del paraíso, es una planta ornamental originaria de Sudáfrica, famosa por sus grandes hojas verdes y sus espectaculares flores naranjas y azules, que recuerdan a la cabeza de un ave exótica. 🌿🧡

Es una planta perenne que puede alcanzar alrededor de 1,5 metros de altura y crece formando grandes matas. Necesita bastante luz, temperaturas cálidas y un suelo bien drenado. Florece principalmente cuando alcanza cierta madurez y, en climas adecuados, puede producir flores durante varios meses.

La Strelizia nicolai puede alcanzar varios metros de altura, forma grandes grupos de tallos y tiene hojas enormes, parecidas a las del platanero.Su aspecto tropical la hace muy apreciada en jardines y terrazas de zonas cálidas. En España se cultiva especialmente bien en áreas de clima suave, como Andalucía y las zonas costeras, aunque debe protegerse de las heladas fuertes.

Nidos de golondrina

Los nidos de golondrina en las fachadas de las casas son una escena muy característica de muchos pueblos y ciudades, especialmente en zonas rurales y del sur de Europa. Las golondrinas suelen construirlos aprovechando aleros, balcones, porches y rincones protegidos de la lluvia. Para fabricarlos utilizan principalmente pequeñas bolitas de barro, que transportan con el pico y van colocando capa a capa hasta formar una estructura resistente, normalmente con forma de pequeña copa cerrada por la parte superior salvo por una entrada lateral.
La construcción puede llevar varios días y ambos miembros de la pareja pueden participar. El interior suele estar recubierto con hierbas, plumas y otros materiales blandos, creando una pequeña cámara donde la hembra pone los huevos. Las golondrinas suelen reutilizar nidos de años anteriores, reparándolos y añadiendo barro nuevo. Por eso algunos nidos pueden adquirir varias capas con el paso del tiempo.
Además de ser interesantes desde el punto de vista natural, estos nidos tienen un importante valor ecológico: las golondrinas son grandes consumidoras de insectos voladores, que capturan durante sus vuelos. En España, sus nidos están protegidos por la legislación de conservación de fauna silvestre, por lo que no deben destruirse ni retirarse cuando están ocupados, incluso aunque estén en una vivienda particular. Si un nido causa molestias, existen alternativas para compatibilizar la conservación de las aves con el mantenimiento de la fachada.

 

Lagos de Covadonga

Los Lagos de Covadonga se encuentran en el Parque Nacional de los Picos de Europa, en Asturias, y forman uno de los paisajes naturales más conocidos del norte de España. El conjunto está formado principalmente por los lagos Enol y Ercina, de origen glaciar, situados a más de 1.000 metros de altitud. Rodeados de montañas calizas, praderas y pequeños arroyos, ofrecen un paisaje especialmente espectacular cuando las cumbres aparecen reflejadas en sus aguas.
El lago Enol es el más grande y se encuentra aproximadamente a 1.070 metros de altitud, mientras que el lago Ercina, algo más pequeño y elevado, está situado alrededor de los 1.100 metros. La zona posee una gran riqueza natural, con numerosas especies de plantas y animales adaptadas al ambiente de montaña. Entre las praderas y laderas pueden encontrarse vacas y otros animales domésticos, además de aves y fauna propia de los Picos de Europa.

Además de su valor natural, los Lagos de Covadonga tienen una enorme importancia histórica y cultural. Se encuentran cerca del santuario de Covadonga, un lugar muy ligado a la historia de Asturias y a la tradición de Don Pelayo. La carretera que conduce hasta los lagos también es famosa en el mundo del ciclismo, ya que la subida a los Lagos de Covadonga se ha convertido en una de las etapas de montaña más emblemáticas de la Vuelta a España. Todo ello convierte este lugar en uno de los grandes símbolos paisajísticos y culturales de Asturias.


 

sábado, 26 de septiembre de 2026

Polinización manual de la pitahaya


 La pitahaya o fruta del dragón (géneros Selenicereus y lblj
) tiene una polinización bastante curiosa porque sus flores son enormes, muy vistosas y suelen abrirse durante la noche

La floración:

Las flores aparecen generalmente desde finales de primavera hasta el verano. Son grandes, blancas o ligeramente amarillentas y pueden superar los 20 cm. Se abren al anochecer y permanecen abiertas durante unas horas, desprendiendo un aroma que ayuda a atraer a sus polinizadores

Polinización natural:

En sus zonas de origen, la pitahaya puede ser polinizada por murciélagos y polillas nocturnas, aunque dependiendo de la especie también intervienen otros animales. Los polinizadores transportan el polen desde las anteras hasta el estigma de otra flor. Algunas variedades son autoincompatibles, por lo que necesitan polen de otra planta genéticamente diferente para producir frutos

Polinización manual:

Cuando no hay suficientes polinizadores, es muy habitual realizarla a mano. Se recoge suavemente el polen de las anteras con un pincel pequeño y se deposita sobre el estigma, que es la estructura situada en el centro de la flor. Lo ideal es hacerlo durante la noche, cuando la flor está completamente abierta. Para variedades autoincompatibles conviene utilizar polen procedente de otra planta.

Un detalle precioso es que una sola flor de pitahaya puede contener cientos de miles de granos de polen y un ovario con numerosos óvulos, de modo que la actividad de los polinizadores nocturnos puede determinar directamente la cantidad y calidad de fruta que finalmente produce la planta