El Dasylirion es un género de plantas originarias principalmente de las zonas áridas y semiáridas de México y el suroeste de Estados Unidos. Son plantas de aspecto muy característico, con una roseta densa de hojas largas, estrechas y rígidas, que pueden presentar pequeños dientes en los márgenes. Aunque a primera vista puede recordar a una palmera o a un agave, pertenece a otra familia. Algunas especies, como Dasylirion wheeleri o Dasylirion longissimum, se cultivan como ornamentales por su gran resistencia a la sequía y por la forma esférica o casi arquitectónica que adquieren con los años.
En cuanto a sus ramificaciones, lo habitual es que el Dasylirion desarrolle un tallo único, generalmente corto durante muchos años, que poco a poco se alarga y puede llegar a formar un tronco bastante visible. No suele ramificarse desde la base como lo haría un arbusto. Sin embargo, en ejemplares viejos pueden aparecer ramificaciones del tronco o varios puntos de crecimiento, especialmente después de daños o de determinadas condiciones de crecimiento. La característica ramificación más espectacular se observa en su inflorescencia: cuando alcanza la madurez, produce una enorme vara floral que puede elevarse varios metros por encima de la roseta y que se ramifica profusamente, formando numerosas ramas laterales cubiertas de pequeñas flores.
Estas enormes inflorescencias son además una de las partes más llamativas de la planta. Dependiendo de la especie y de si el ejemplar es masculino o femenino, las flores pueden presentar diferencias, y posteriormente las plantas femeninas pueden producir pequeñas semillas. El crecimiento del Dasylirion es relativamente lento, pero su longevidad y resistencia hacen que un ejemplar adulto pueda convertirse en una auténtica pieza escultórica del jardín.









