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jueves, 22 de octubre de 2026

Avión comun

A este polluelo de avión comun lo encontramos en un viejo nido de golondrinas en la fachada de mi casa, de hecho pensamos que era una golondrina al principio. Los padres por algún motivo abandonaron el nido con sus tres pollitos dentro. 

Yo los veía día a día pedir comida y a los padres viniendo a traerla, un día los vi pidiendo y pidiendo, pensé, tienen mucha hambre... y veía sus cabecitas asomadas esperando que llegaran.


Una tarde-noche vi que uno de los pollitos estaba asomado, cosa que no era normal a esa hora, y también vi que los padres no estaban durmiendo en el borde del nido como siempre. Use una escalera para echar un vistazo y vi que dos pollitos estaban muertos y uno vivo, ojalá hubiese prestado más atención y los hubiera salvado a los tres... No me lo pensé, lo agarre y lo bajé con mucho cuidado. El bebé, que ahora se llama Pololo, seguía pidiendo comida, busque por internet y lo que podía darle y que tenía más aceptación para algo temporal, era comida de gatos humedecida hecha pasta... Tiene mucha proteina...

 Ahí le di de comer al Pololo hasta que se durmió calentito en una huevera de cartón donde encajaba super bien, con papel para más comodidad. Al día siguiente, le seguí dando de comer como durante toda la noche, y por la tarde nos acercamos al centro de recuperación de aves que por suerte está a pocos kilómetros de mi casa. Allí nos atendieron muy amablemente y nos explicaron un poco por qué pasan estás cosas, que no era golondrina sino avión comun, las diferencias entres las dos aves y que Pololo tendría la oportunidad de ser libre más adelante cuando fuera mayor. 

Vuela libre Pololo. 🐦‍⬛ 

miércoles, 21 de octubre de 2026

Lagos de Covadonga

Durante mis vacaciones en Asturias visité los famosos Lagos de Covadonga, un lugar precioso situado en pleno Parque Nacional de los Picos de Europa. La verdad es que el paisaje me pareció espectacular, con las montañas rodeándolo todo, unas praderas verdes enormes y los lagos reflejando el entorno. Allí se respira tranquilidad y naturaleza por todas partes. Una de las cosas que más me llamó la atención fue ver tantas vacas pastando tranquilamente por los prados, algunas muy cerca de los caminos y de los lagos. Es una imagen muy típica de Asturias y le da al paisaje un encanto especial. Las vacas forman parte de la vida tradicional de estas montañas, donde aprovechan los pastos durante los meses más cálidos. También es curioso escucharlas con los cencerros mientras caminan o descansan en la hierba. Eso sí, aunque algunas se acercan bastante a los visitantes, hay que respetarlas y no molestar a las madres cuando están con sus terneros.
Visitar los Lagos de Covadonga fue una experiencia que merece mucho la pena, porque no solo disfrutas de unos paisajes impresionantes, sino que también conoces un poquito mejor la vida rural de Asturias. A mí me parece especialmente bonito ver cómo conviven la naturaleza, los animales y las tradiciones ganaderas en un lugar así. Poder pasear entre aquellas praderas, contemplar los lagos, ver las vacas pastando y terminar la visita disfrutando de unos buenos quesos asturianos hace que la excursión sea todavía más especial. Es uno de esos sitios que te dejan un recuerdo precioso de las vacaciones y que recomendaría visitar a cualquiera que quiera conocer la parte más natural y auténtica de Asturias.

Otra de las cosas que me gustó fue descubrir la gastronomía de la zona. Por allí hay establecimientos de montaña donde puedes parar a descansar y probar productos típicos asturianos. Uno de los lugares que destaca es el Refugio Vega de Enol, también conocido como Casa de Pastores, situado en un entorno precioso cerca del lago Enol. Allí puedes sentarte a comer algo, disfrutar de las vistas y probar productos de la tierra. Asturias es famosa por sus quesos artesanales, y entre los más conocidos están el Gamonéu, con su sabor intenso y ligeramente ahumado, y el Cabrales, que tiene un gusto más fuerte. También es muy típica la sidra asturiana, que forma parte de la tradición de la región. Me parece una forma estupenda de conocer mejor las costumbres de la zona, disfrutando de sus sabores en un entorno natural tan bonito.



 

lunes, 19 de octubre de 2026

Sedum hernandezii


 El Sedum hernandezii es una suculenta originaria de México que tiene un aspecto bastante curioso y diferente a otras plantas de este tipo. Lo que más me llama la atención son sus hojas, que son pequeñitas, carnosas y de color verde, con una textura que parece estar arrugada o cuarteada. Sus tallos son gruesos y se van ramificando, formando una mata compacta que no suele crecer demasiado. Es una planta ideal para quienes disfrutamos coleccionando suculentas diferentes, porque, aunque no sea muy llamativa por su tamaño, tiene una apariencia muy particular cuando te fijas bien en ella.

En cuanto a los cuidados, no es una planta demasiado complicada, pero hay que tener cuidado con el agua. Le gusta estar en un lugar con mucha luz natural y puede recibir algo de sol directo, siempre que la acostumbremos poco a poco. Como almacena agua en sus hojas, no necesita que la reguemos constantemente; lo mejor es esperar a que la tierra esté completamente seca antes de volver a regar. También es importante utilizar un sustrato que drene bien para evitar que las raíces se pudran. En invierno conviene protegerla de las heladas y de la humedad excesiva.

Otra cosa curiosa es que puede echar unas pequeñas flores amarillas con forma de estrella, que quedan muy bonitas entre sus hojas. Además, podemos reproducirla mediante esquejes de tallo, así que, con un poquito de paciencia, podemos conseguir nuevas plantas. Eso sí, su crecimiento es más bien lento, por lo que no hay que desesperarse si vemos que tarda en desarrollarse. En general, es una suculenta bastante especial, perfecta para tener en una colección y disfrutar de esos pequeños detalles que la hacen diferente a las demás.

domingo, 18 de octubre de 2026

Musgo de roble liquen


El musgo de roble es muy curioso, porque, aunque lo llamamos musgo, en realidad es un liquen cuyo nombre científico es Evernia prunastri. Suele crecer pegado a la corteza de los robles, aunque también podemos encontrarlo en otros árboles, como los manzanos o los pinos. Tiene una forma ramificada, como si fueran pequeños arbustitos, y sus colores van desde el verde grisáceo hasta tonos más blanquecinos cuando está seco. Le gusta la humedad ambiental, así que es bastante habitual encontrarlo en zonas donde hay niebla, lluvias o un ambiente fresco. Además, no es un parásito, por lo que no se alimenta del árbol ni le roba la savia, simplemente lo utiliza como soporte para crecer.



 Una de las cosas que más llaman la atención de este liquen es su uso en perfumería. Tiene un olor muy característico, como a tierra húmeda, madera y bosque después de la lluvia, por lo que durante mucho tiempo se ha utilizado para elaborar perfumes. También ayuda a dar profundidad y duración a algunas fragancias, aunque su uso está limitado porque ciertos componentes pueden provocar alergias en la piel. Por otro lado, tiene su importancia en la naturaleza, ya que sirve de refugio para pequeños organismos y puede ayudarnos a estudiar la calidad del aire. A mí me parece curioso que algo tan pequeño y que muchas veces pasa desapercibido tenga tantos usos y tanta importancia en el medio natural.

viernes, 16 de octubre de 2026

Mirlo comun Turdus merula

 

Las crías de mirlo común nacen muy pequeñitas y prácticamente sin plumas, por lo que dependen totalmente de sus padres. Estos se encargan de alimentarlas con lombrices, insectos y pequeñas larvas. En unas dos semanas crecen bastante y empiezan a salir del nido, aunque todavía no vuelan bien y siguen necesitando que sus padres las alimenten y protejan.

Si encontramos un nido con polluelos, lo mejor es observarlos desde lejos y no molestarlos. Aunque no veamos a los padres, no significa que los hayan abandonado, ya que pueden estar buscando comida. Si encontramos una cría en el suelo, debemos fijarnos en cómo está: si tiene plumas y salta, seguramente esté aprendiendo a desenvolverse y sus padres seguirán cuidándola. Si todavía está casi desnuda y no puede moverse bien, podemos devolverla al nido si es posible hacerlo con seguridad.

Lo más importante es no llevárnoslos a casa ni darles comida o agua por nuestra cuenta. Si vemos que están heridos o necesitan ayuda, debemos contactar con un centro de recuperación de fauna silvestre. Muchas veces, la mejor forma de ayudarlos es dejarlos tranquilos y permitir que sus padres sigan cuidándolos.