Aloe humilis, es un aloe suculento pequeño y muy ornamental, originario de Sudáfrica. Su nombre humilis significa aproximadamente “bajo” o “pequeño”, algo que encaja perfectamente con su porte compacto. Forma grupos de rosetas muy juntas, sin un tallo visible, y sus hojas son carnosas, estrechas y triangulares, de color verde azulado. Presentan pequeños tubérculos y dientes blancos y relativamente blandos, tanto en los bordes como en parte de la superficie
Una de sus características más espectaculares es la floración. Cuando la planta alcanza la madurez produce tallos florales erectos que pueden llegar aproximadamente a 25–35 cm, bastante más altos que la propia roseta. En ellos aparecen racimos de flores tubulares, normalmente rojizas, anaranjadas o amarillentas. En cultivo puede florecer desde finales del invierno hasta comienzos de la primavera.
Es una especie adaptada a zonas secas y rocosas, por lo que necesita un sustrato muy drenante y tolera bastante bien la sequía una vez establecida. En cultivo agradece mucha luz o sol, evitando que permanezca con el sustrato constantemente húmedo. Es especialmente bonita en rocallas, macetas y colecciones de suculentas, donde sus pequeñas rosetas terminan formando auténticos grupos compactos
Además, es interesante porque no debe confundirse con el Aloe vera: Aloe humilis es mucho más pequeño y sus hojas son considerablemente más estrechas y cubiertas de pequeñas protuberancias. Actualmente está reconocido como una especie aceptada por Kew y se considera una planta perenne suculenta propia de las provincias del Cabo, en Sudáfrica.






