La Faucaria es un género de plantas suculentas perteneciente a la familia Aizoaceae, originario principalmente de Sudáfrica. Son plantas pequeñas y muy llamativas, conocidas popularmente como “boca de tigre” por la forma de sus hojas, que se agrupan formando rosetas compactas. Sus hojas son gruesas, carnosas y de color verde o verde grisáceo, y presentan unos pequeños dientes o protuberancias en los bordes que recuerdan a la mandíbula de un animal. Estos “dientes” no suelen ser peligrosos y forman parte de su adaptación al ambiente seco. Entre las especies más conocidas se encuentra Faucaria tigrina, una de las más cultivadas. Durante los meses más frescos y con suficiente luz puede producir unas bonitas flores amarillas, parecidas a pequeñas margaritas, que suelen abrirse con la luz solar y cerrarse al anochecer. Su aspecto compacto y exótico hace que sea una suculenta muy apreciada para colecciones y jardines de plantas crasas.
Como ocurre con muchas plantas procedentes de regiones áridas, la Faucaria almacena agua en sus hojas, por lo que necesita un sustrato muy drenante y riegos moderados. Es importante dejar que la tierra se seque antes de volver a regar, ya que el exceso de humedad puede provocar pudrición de las raíces. Prefiere lugares muy luminosos y puede recibir varias horas de sol suave, aunque en zonas de calor intenso conviene protegerla del sol más fuerte durante las horas centrales para evitar daños. Su crecimiento suele ser relativamente lento y permanece bastante pequeña, por lo que resulta ideal para macetas y composiciones de suculentas. Puede reproducirse mediante semillas y, en algunas especies, mediante división de grupos. Además de su resistencia y facilidad de mantenimiento cuando se respetan sus necesidades, destaca especialmente por su curiosa apariencia: las rosetas llenas de pequeñas “fauces” y sus flores amarillas hacen que parezca casi una pequeña criatura vegetal.






















