La lenteja de agua es el nombre común que reciben varias pequeñas plantas acuáticas flotantes, especialmente las del género Lemna. Son plantas diminutas que viven sobre la superficie de estanques, charcas, lagunas y aguas tranquilas, formando a veces una auténtica alfombra verde. Su pequeño tamaño contrasta con la importancia que pueden tener dentro del ecosistema, ya que crecen rápidamente cuando encuentran suficiente luz y nutrientes.
Estas plantas también pueden servir de soporte para numerosos pequeños insectos y otros organismos que viven en la superficie del agua. Sus diminutas hojas flotantes crean una especie de plataforma donde algunos insectos pueden posarse, desplazarse o buscar alimento. Además, entre las raíces y las hojas se acumulan microorganismos y pequeños invertebrados que forman parte de la cadena alimentaria de muchos animales acuáticos.
Para los peces, la lenteja de agua puede proporcionar una importante zona de protección. Cuando cubre parcialmente la superficie, crea sombra y reduce la cantidad de luz que penetra directamente en el agua. Los peces pequeños y los alevines pueden refugiarse entre las plantas y sus raíces, escondiéndose de depredadores que los localizarían con mayor facilidad en aguas completamente despejadas. También puede ofrecerles una zona tranquila donde permanecer cerca de la superficie.
Además, la lenteja de agua participa en el funcionamiento del ecosistema acuático al absorber nutrientes del agua y producir oxígeno mediante la fotosíntesis. Una cobertura moderada puede favorecer la biodiversidad y crear pequeños espacios llenos de vida alrededor de sus raíces. Sin embargo, cuando crece de manera excesiva puede cubrir casi toda la superficie, dificultar el paso de la luz y alterar el equilibrio del estanque; por eso, su presencia resulta especialmente beneficiosa cuando forma parte de una comunidad acuática equilibrada.






