El Aeonium ‘Blushing Beauty’ es una suculenta que me parece preciosa, sobre todo por la forma que tienen sus hojas y por esos colores tan bonitos que puede llegar a sacar. Sus hojas son carnosas y se agrupan formando unas rosetas que parecen flores, con el centro verdoso y los bordes rojizos o rosados, que se marcan más cuando la planta recibe buena luz. Conforme va creciendo, desarrolla varios tallos y empieza a tener un aspecto de pequeño arbusto lleno de rosetas. Es de esas plantas que llaman la atención sin necesidad de tener flores, porque sus propios colores y su forma ya la hacen especial. Además, según la época del año y las condiciones en las que esté, puede cambiar bastante de aspecto, mostrando tonos más intensos o más suaves.
En cuanto a sus cuidados, no es una planta especialmente difícil de mantener, pero conviene conocerla un poquito. Le gustan los lugares luminosos y el sol suave, aunque en verano es mejor protegerla de las horas de más calor para que sus hojas no se quemen. Necesita una tierra que drene bien y no conviene regarla demasiado, porque el exceso de agua puede terminar dañando las raíces. Algo curioso es que los aeoniums suelen estar más activos cuando las temperaturas son suaves y pueden ralentizar su crecimiento durante los veranos muy calurosos. Si está bien cuidada y alcanza la madurez, puede sacar una vara con pequeñas flores amarillas. Después de florecer, la roseta que ha producido las flores muere, pero las demás pueden seguir creciendo con normalidad. En definitiva, es una suculenta muy vistosa y una buena elección para decorar macetas, terrazas o rincones del jardín con un toque diferente.

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